“¿Qué quieren las mujeres?” es lo que se han ido preguntando los hombres a lo largo de los años. Más allá de las relaciones personales, hoy en día son los comerciantes conocedores de las necesidades de las consumidoras los que juegan con ventaja.
¿Por qué es importante estudiar a las consumidoras?
Las mujeres se encargan en un 80% de las compras del hogar y realizan el 50% de las compras en campos como automoción o electrónica (Bridget Brenna, Why she buys). Además, un reciente estudio de ComScore (“Women on the web: How Women are Shaping the Internet”), revela que las mujeres pasan más tiempo en internet que los hombres y son ellas las que tienen mayor tendencia a realizar compras online. Sumando estos datos a los estimados para 2012 (se gastarán unos 210 billones de dólares en compras online), dan una idea de la importancia de estudiar a las consumidoras hoy en día para el mercado.
Cómo conectar con las consumidoras a través de las búsquedas:
A pesar de la importancia de la mujer en el momento de compra, los comerciantes no han sido capaces de conectar con ellas a través del marketing. No obstante, los resultados de búsquedas pagados podrían remediarlo. El hecho de poder personalizar un anuncio, hace que se pueda llegar más fácilmente al objetivo ajustando el texto anunciante a las búsquedas realizadas por las potenciales consumidoras.
4 claves para llegar a las consumidoras:
1. Crea una historia: a las mujeres les encantan las historias. La campaña “No tiene precio” de Mastercard es el ejemplo perfecto de cómo envolver a un público en una historia de manera sencilla pero cargada de emoción. Utiliza el texto de tu anuncio para “enganchar” a las consumidoras a tu historia, tu producto.
2. Utiliza tono personal y emocional: se hizo la prueba con un producto de belleza; se lanzaron dos textos distintos para un mismo producto, uno de ellos “tuteando” al lector mientras que el otro utilizaba un lenguaje más distante. Como era de esperar, el tono más cercano consiguió un 13% más de CTR. Queda así demostrado que utilizar un tono personal con las consumidoras se traduce en anuncios más eficaces.
3. No seas perfecto: Las mujeres prefieren anuncios creíbles a los utópicos. La campaña de Dove para mujeres reales ejemplifica esta idea. Se evita así que las consumidoras pongan en duda la efectividad del producto/servicio.
4. Ahorra tiempo y dinero: la mayoría de las mujeres tiene muchas cosas que hacer pero no el tiempo suficiente y, en ocasiones, tampoco el dinero. Por ello, mensajes que hagan alusión a la necesidad de tiempo/dinero, captarán la atención de las consumidoras en sus búsquedas.
Queda constancia entonces del poder de compra que tienen las consumidoras y serán los comerciantes más conscientes de ello los que centrarán en los resultados de búsquedas pagadas su publicidad, descubriendo así, después de tantos años, qué quieren las mujeres.